Edición julio/agosto 2026
Espiritualidad
Familias en tiempos de fragilidad
Parte 1
Vivimos en una sociedad secularizada y conflictiva. Ya no alcanza con hablar simplemente de la pérdida de “valores cristianos”. Lo que experimentamos de manera más profunda y dramática es, muchas veces, la pérdida de los valores mismos.
Y en una sociedad como esta todo se relativiza. La verdad se relativiza, el compromiso se vuelve frágil, los vínculos se vuelven descartables y la dignidad humana queda subordinada a la utilidad, al rendimiento o al deseo individual. Pareciera que el problema de nuestro tiempo no consiste únicamente en que el hombre moderno haya dejado de creer en Dios; si no que también comienza a perder las razones para creer en el otro, en la comunidad y aun en sí mismo.
Tal vez sea cierto lo que algunos pensadores llaman ‘modernidad líquida’: un tiempo donde los vínculos son inestables, las identidades frágiles y las relaciones tienen dificultad para sostenerse en el tiempo. Y aunque seguimos usando palabras como virtud, deber o bien común, hemos perdido el acuerdo compartido que les daba sentido. Por eso, muchas veces esos conceptos se vuelven confusos o contradictorios. Y en este contexto, las familias sufren profundamente.
Porque la familia necesita precisamente eso que una cultura fragmentada debilita: fidelidad, paciencia, sacrificio, memoria, responsabilidad, capacidad de perdón y esperanza a largo plazo. Ninguna comunidad familiar puede sostenerse únicamente sobre emociones momentáneas o sobre el individualismo absoluto.
Así, las familias contemporáneas muchas veces quedan atrapadas entre exigencias económicas, desgaste emocional, aislamiento social y una cultura que absolutiza el yo. La consecuencia no es solamente el conflicto doméstico; es también una profunda soledad afectiva.
Esta crisis no es exclusiva de estos tiempos también encuentra eco en las tensiones de una familia común del siglo I, de Israel. Los Evangelios muestran que incluso la familia de Jesús estuvo atravesada por tensiones, incomprensiones y fragilidad histórica.
Los Evangelios no presentan una familia idealizada o alejada de los conflictos de la vida real. Por el contrario, muestran una familia atravesada por desafíos, preguntas y contextos difíciles.
En nuestra próxima edición profundizaremos en esta mirada a partir del tema: "La familia de Jesús: ¿Una familia en tensión?"
Reflexionaremos sobre el contexto en el que creció Jesús, las tensiones familiares presentes en los Evangelios y lo que la llamada “Sagrada Familia” puede enseñarnos hoy sobre la fragilidad, la humanidad y la esperanza.
Soldado Gabriel Enriquez
Mi historia
Cuando Dios llama, todo cambia
Mi nombre es Priscila Flores, tengo 33 años y nací en una familia que conoce a Jesús. Desde niña asistía a la iglesia junto a mis hermanas y mis padres, donde aprendí sobre el amor y la gracia de Dios. Con el paso del tiempo, me gustaba participar en cada actividad y estar presente en cada momento de la iglesia.
A lo largo de mi vida pasé por diferentes pruebas, desafíos, dudas y luchas, pero también por experiencias que confirmaron mi fe en Cristo. En mi juventud viví tanto dentro como fuera de la iglesia: las amistades, el colegio y el trabajo me llevaron por otro camino en la vida, donde tomé malas decisiones, pero el Señor siempre estuvo ahí.
En el año 2012 tuve mi primer encuentro con el Señor. Mi corazón ardía de una manera diferente. No entendía muy bien lo que estaba sucediendo, pero ese día sentí que Dios me llamó, me hizo sentir que era importante para Él y que tenía un propósito para mi vida. Sentí que Dios me abrazó, y mi corazón, una vez más, tenía la necesidad de conocerlo. Estuve en los Cadetes Locales, y fueron años de bendición y aprendizaje. También serví en la Escuela Dominical con los jóvenes, y me sentía en mi mejor momento junto a ellos. Pero, una vez más, el mundo, las amistades, el trabajo y, yo diría, el enemigo me volvían a seducir.
A lo largo de mi vida me encontré con personas que necesitaban ayuda, y siempre estaba dispuesta a estar ahí para ellas. Una tarde me pregunté: ¿cómo podía ayudar realmente a esas personas? El libro de Job me confrontó con el versículo: «De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven». Allí entendí lo importante que es tener una relación personal con Dios, conocerlo de una manera personal, no solo por lo que había escuchado o por un conocimiento superficial, sino por medio de una experiencia directa con Él.
En el año 2016 participé en los Juegos Olímpicos, donde viví otra manera de servir al Señor. Mi corazón, una vez más, ardía de una manera inexplicable, y allí entendí que Dios me estaba llamando, pero yo no estaba dispuesta a renunciar a la vida que llevaba en el mundo. Lo tenía todo; nunca me faltó nada, pero me sentía vacía y vivía en un mundo donde no encajaba. No encontraba el sentido de la vida; vivía sin importar las consecuencias. Sin embargo, después de ese encuentro, Dios comenzó a obrar en mí.
Me perdonó, me redimió y allí comenzó todo. Pasé por muchas pruebas, pero mi corazón estaba seguro de lo que quería. Él había llenado ese vacío, me dio una identidad y decidí seguir a Cristo a tiempo completo. Esta decisión no solo impactó mi vida personal, sino que también transformó mi propósito.
En el año 2026 entré a la Escuela de Cadetes, donde hoy me estoy capacitando y dejando moldear por Dios para llevar Su Palabra, guiada por Él. Hoy mi corazón está lleno de gratitud y paz, confiando en Sus promesas. Sigo en un proceso de cambio, aprendizaje y renuncia, en el que día a día tengo un encuentro personal, más íntimo y a solas con Dios.
El versículo de 2 Timoteo 1:7 ha impactado profundamente mi vida y mi llamado. Aunque lucho con mis miedos, mis inseguridades y mis dudas, encontré en este pasaje una respuesta de Dios para mi vida:
«Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio».
Mi corazón hizo suyas estas palabras y comprendió cómo Dios respondía a mis oraciones, llenándome de valentía para seguir dando pasos firmes de fe hacia mi llamado. Hoy lo vivo con pasión, confiando en que Dios me lleva de la mano y guía cada uno de mis pasos para cumplir Su propósito.
Cadete Priscila Flores
Estilo de vida
Arte y salud mental
"La creatividad es la inteligencia divirtiéndose" Albert Einstein
El arte puede ser un salvavidas emocional en el momento menos esperado. Alguna vez te preguntaste ¿Por qué te levanta el humor ver una pintura o escuchar cierta canción? Hay bastantes beneficios para la salud física, psicológica y social.
Un estudio demostró que en el período de mayor difusión de la canción “1-800-273-8255” del rapero “Logic” aumentaron notablemente las llamadas a la línea de prevención del suicidio en Estados Unidos. Durante este tiempo, se notó cómo una canción popular redujo en el número de actos suicidas. Los investigadores de dicho estudio destacan la relevancia del mensaje que la canción transmitía, enfatizando en la esperanza y la resiliencia.
Por muchos años, la humanidad siempre ha contado historias que permitieron dar un significado al mundo. La expresión artística se ha desarrollado junto con el ser humano y sus culturas. Hoy en día forma parte de cómo se educa, comunica y sana.
Bíblicamente encontramos que, a través de la música, grandes personalidades apaciguaban sus pensamientos y sentían paz cuando la música sonaba. El mito del arte como forma de sanación ha estado presente siempre. Pitágoras utilizaba la música como forma de curar a sus discípulos enfermos, les cantaba para calmar el miedo, las preocupaciones y la ira. Los egipcios también utilizaban la música para curar ciertas dolencias en las casas de salud de los templos.
¿Qué pasa en el cerebro cuando el ser humano se expone a alguna expresión artística?
Fisiológicamente el cerebro tiene dos hemisferios, izquierdo y derecho, este último es el que está más vinculado a la expresión sensorial y artística. Posibilita descifrar lo que no se puede expresar con palabras, permite dar significado, interpretar señales, comprender metáforas, conecta las emociones permitiendo sentir lo cualitativo.
Cuando el cerebro aprecia el arte, se liberan neuroquímicos que generan bienestar a la persona. Entre ellas destacan la dopamina (hormona del placer y la recompensa), la serotonina (que reduce el estrés) y las endorfinas (calmantes naturales). Además, se produce una activación emocional que enciende el sistema límbico encargado de procesar las emociones y la corteza orbitofrontal, áreas directamente asociadas con el afecto y la sensación de placer intenso.
Los beneficios de neuroplasticidad son mayores ya que al tener estímulos artísticos, posibilita al cerebro la creación de nuevas conexiones neuronales, fortaleciendo funciones como la atención y además, ayuda a retrasar el deterioro cognitivo a largo plazo.
Entonces, la creación de arte y la apreciación de esta, en sus varias expresiones, dan un respiro a la mente y logran estabilizar emociones de manera inexplicable. Clínicamente hay resultados asombrosos en aquellos que dedican momentos a curar a través de las diferentes expresiones artísticas.
Lic. Herlan Bravo
Psicólogo Clínico
Temas de familia
Una vida de fuerza
Muchas veces sentimos que vivimos apurados, cansados y con demasiadas cosas por resolver. Entre el hogar, el trabajo, la familia y las responsabilidades diarias, mantener el orden y la organización puede parecer difícil. Por eso quiero compartir algunas ideas prácticas y sencillas que leí y me parecieron muy útiles. Espero que puedan ayudar tanto como me ayudaron a mí.
Nuestro deseo es que cada persona pueda hacerse un tiempo para llegar a la Liga, compartir con otros y disfrutar juntos de la presencia de Dios, de la amistad y de la compañía mutua.
Antes de comenzar, quiero dejarles un versículo para animarnos:
“Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría.” — Salmo 90:12
Queremos aprender a organizar no solo nuestro hogar y nuestras actividades, sino también nuestro corazón, nuestros tiempos y nuestras prioridades.
Aquí compartimos 12 maneras simples de organizarnos mejor. Cada uno puede elegir una o probar varias, siempre paso a paso y sin exigencias.
1. La regla de los 10 minutos
Dedicar solo 10 minutos a una tarea evita la acumulación y reduce el estrés: ordenar la cocina, doblar ropa, acomodar el bolso o responder mensajes pendientes. En poco tiempo se puede avanzar mucho.
2. Una cosa por día
Asignar una responsabilidad principal a cada día ayuda a reducir la carga mental: ropa, papeles, cocina, limpieza o compras. Tener una estructura sencilla trae más tranquilidad.
3. Bandeja de entrada física
Usar una bandeja o cesta para reunir papeles, recibos, documentos y pequeños objetos evita pérdidas y reduce el desorden visual. Una vez por semana se revisa y organiza.
4. Si toma menos de dos minutos, hacelo ahora
Guardar zapatos, colgar una campera, lavar un plato o responder un mensaje breve evita que las pequeñas tareas se acumulen.
5. Lista de compras visible
Tener una lista en la heladera para anotar lo que falta en el momento ayuda a evitar olvidos y compras innecesarias.
6. El carrito salvavidas
Una caja o canasto para juntar rápidamente las cosas fuera de lugar durante unos minutos. Luego, cada cosa vuelve a su sitio. Muy útil en hogares con niños o mucho movimiento.
7. Planificación simple de comidas
No hace falta un menú estricto. Tener algunas ideas básicas para la semana facilita las compras y ahorra tiempo.
8. Bolsos preparados
Dejar listos los bolsos o mochilas según la actividad —iglesia, trabajo, estudio o actividades diarias— ayuda a salir con más tranquilidad y menos apuro.
9. Un momento de pausa semanal
Dedicar un rato tranquilo para revisar la agenda, organizar prioridades y preparar algunas cosas para la semana puede ayudar a comenzar los días con más calma.
10. Caja de donación
Tener una caja destinada a ropa u objetos que ya no usamos ayuda a reducir la acumulación y también bendice a otros.
11. Usar temporizadores
Organizar tareas con tiempos cortos y concretos —10 o 15 minutos— mejora el enfoque y evita el agotamiento.
12. Agrupar tareas similares
Realizar juntas tareas parecidas, como llamadas, pagos o mensajes, ahorra tiempo y energía mental.
Que estas ideas sencillas puedan ayudarnos a vivir con más paz, menos presión y un corazón más dispuesto para disfrutar de la presencia de Dios.
Pidamos al Señor sabiduría para ordenar nuestro tiempo, nuestro hogar y, sobre todo, nuestro interior. Que Él nos fortalezca para avanzar un día a la vez, con gracia, paciencia y confianza. Dios los bendiga.
Coronela Roxana Dinardi
Noticia
Equipo de Misión
¡Con alegría compartimos esta noticia!
La División Central de Argentina tuvo el privilegio de recibir a un equipo de ocho jóvenes misioneros provenientes del Territorio Sur de los Estados Unidos, quienes se encuentran sirviendo en distintos nombramientos de la región.
Durante su estadía, del 8 de junio al 16 de julio, participan en actividades misioneras, colaborando en el ministerio de los Cuerpos y la Obra Social, además de compartir experiencias y fortalecer los lazos de compañerismo.
Damos gracias a Dios por esta hermosa oportunidad de servir juntos y confiamos en que este tiempo seguirá dando frutos para Su Reino.
Noticia
Entrega de frazadas
Entregamos frazadas. Abrigamos vidas. En este tiempo de tanto frío, el Ejército de Salvación – Territorio Este de Sudamérica da comienzo a una nueva Jornada Solidaria de Invierno, llevando frazadas a personas en situación de vulnerabilidad.
Cada frazada entregada es mucho más que un abrigo: es un gesto de amor, cuidado, dignidad y esperanza. A través de esta iniciativa queremos compartir el calor del amor de Cristo con quienes más lo necesitan, recordándoles que no están solos.
“Porque tuve frío, y me cubrieron.” (Mateo 25:36)
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Semana Salvacionista de Oración
Del 6 al 12 de julio nos unimos para vivir la Semana Salvacionista de Oración, un tiempo especial para buscar la presencia de Dios, fortalecer nuestra fe e interceder por la misión del Ejército de Salvación, nuestras familias y nuestra comunidad.
Que cada encuentro nos inspire a permanecer firmes en oración, confiando en que Dios escucha, guía y transforma vidas.
"Perseveren en la oración, velando en ella con acción de gracias." (Colosenses 4:2)
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Campamento de hombres
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Esfuerzo de abnegación
General: Lyndon Buckingham
Director: Coronel Elder Dinardi
Editora: Betina Martinez
Redes Sociales: Walter Garro
Diseño Gráfico: Ayelén Rocca
Publicación del Ejército de Salvación de Julio-Agosto 2026 | Territorio Este de Sudamérica: Argentina, Uruguay y Paraguay.
